Me enseñaste a no fumar sin desayuno, me enseñaste a dividir, que la suma de uno y uno siempre es uno si se aprende a compartir, me enseñaste que los celos son traviesos, que mitad falta de sesos y mitad inseguridad, me enseñaste a ser pareja en libertad, me enseñaste que el amor no es una reja, y que es mentira la verdad. Me enseñaste que no es bueno el que te ayuda sino el que no te molesta, me enseñaste que abrazado a tu cintura todo parece una fiesta, me enseñaste muchas cosas de la cama que es mejor cuando se ama y que es también para dormir, me enseñaste entre otras cosas a vivir, me enseñaste que una duda puede más que la razón. Pero fallaste mi gurú, se te olvidó enseñarme que hago si no estás tú, me enseñaste de todo excepto a olvidarte, desde filosofía hasta como tocarte, a saber que el afrodisíaco más cumplidor no son los mariscos sino el amor, pero no me enseñaste a olvidarte, me enseñaste de todo excepto a olvidarte, a convertir una caricia en una obra de arte, a saber que los abogados saben poco de amor y que el amor se cohíbe en los juzgados. Pero no me enseñaste a olvidarte, pero no me enseñaste a olvidarte. Donde se apaga el amor que quedó, no encuentro el interruptor si hay que aceptar que nuestra historia voló de donde saco el valor. Me enseñaste de todo excepto a olvidarte, desde filosofía hasta como tocarte, a saber que el afrodisíaco más cumplidor no son los mariscos sino el amor, pero no me enseñaste a olvidarte, me enseñaste de todo excepto a olvidarte a convertir una caricia en una obra de arte, a saber que los abogados saben poco de amor y que el amor se cohíbe en los juzgados. Pero no me enseñaste a olvidarte, pero no me enseñaste a olvidarte.sábado, 9 de enero de 2010
Me enseñaste a no fumar sin desayuno, me enseñaste a dividir, que la suma de uno y uno siempre es uno si se aprende a compartir, me enseñaste que los celos son traviesos, que mitad falta de sesos y mitad inseguridad, me enseñaste a ser pareja en libertad, me enseñaste que el amor no es una reja, y que es mentira la verdad. Me enseñaste que no es bueno el que te ayuda sino el que no te molesta, me enseñaste que abrazado a tu cintura todo parece una fiesta, me enseñaste muchas cosas de la cama que es mejor cuando se ama y que es también para dormir, me enseñaste entre otras cosas a vivir, me enseñaste que una duda puede más que la razón. Pero fallaste mi gurú, se te olvidó enseñarme que hago si no estás tú, me enseñaste de todo excepto a olvidarte, desde filosofía hasta como tocarte, a saber que el afrodisíaco más cumplidor no son los mariscos sino el amor, pero no me enseñaste a olvidarte, me enseñaste de todo excepto a olvidarte, a convertir una caricia en una obra de arte, a saber que los abogados saben poco de amor y que el amor se cohíbe en los juzgados. Pero no me enseñaste a olvidarte, pero no me enseñaste a olvidarte. Donde se apaga el amor que quedó, no encuentro el interruptor si hay que aceptar que nuestra historia voló de donde saco el valor. Me enseñaste de todo excepto a olvidarte, desde filosofía hasta como tocarte, a saber que el afrodisíaco más cumplidor no son los mariscos sino el amor, pero no me enseñaste a olvidarte, me enseñaste de todo excepto a olvidarte a convertir una caricia en una obra de arte, a saber que los abogados saben poco de amor y que el amor se cohíbe en los juzgados. Pero no me enseñaste a olvidarte, pero no me enseñaste a olvidarte.
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